El arte de la cortesía y su impacto en la vida y el liderazgo

Vivimos en una era de hiperconectividad, donde las interacciones digitales son constantes, pero el contacto humano genuino parece diluirse. En el entorno laboral, en los espacios públicos e incluso en nuestros hogares, los detalles básicos de la cortesía se están perdiendo. Saludar al llegar, decir «gracias», «con permiso» o «salud» cuando alguien estornuda no debería ser un acto excepcional, sino una práctica cotidiana que refuerce nuestros lazos sociales.

La cortesía no es una imposición, es una ola que transforma.

El «Manual de Urbanidad y Buenas Maneras» de Manuel Antonio Carreño es un referente clásico en temas de etiqueta y comportamiento. Sin embargo, lejos de verlo como un libro de reglas estrictas, podemos interpretarlo como una invitación a la convivencia armónica. No se trata de imponer normas, sino de comprender cómo las pequeñas acciones generan una cadena de bienestar en nuestro entorno.

Factores que intervienen en la pérdida de la cortesía

El debilitamiento de las normas de cortesía no es casualidad. Existen diversas razones psicológicas, sociológicas y organizacionales que explican esta tendencia:

Rutina acelerada y sobrecarga cognitiva: Investigaciones han analizado cómo las intervenciones basadas en descansos activos y tareas físicas con demandas cognitivas pueden mejorar las funciones ejecutivas, sugiriendo que una rutina acelerada puede afectar negativamente nuestra atención y comportamiento social (González-Valero et al., 2024).1

Falta de enseñanza o práctica en casa: Estudios destacan el papel mediador de la empatía y la perspectiva intercultural en la relación entre los estilos de crianza y las conductas prosociales en los niños, enfatizando la importancia de modelos de cortesía en el hogar (Rojas et al., 2021).2

Interacción digital vs presencial: La investigación reciente sugiere que el uso excesivo de la tecnología puede afectar la comunicación cara a cara y las normas básicas de convivencia, erosionando la empatía y la interacción humana genuina (Turkle, 2015; Carr, 2010).3,​4

Líderes y directivos en el ambiente laboral: La cultura organizacional se moldea a través de las acciones de sus líderes. Según Schein (2010)5 , los líderes juegan un papel fundamental en la creación y el mantenimiento de las normas de convivencia dentro de una organización. Si bien un saludo personal puede ser una muestra de cortesía, es importante considerar que un ambiente inclusivo se fortalece cuando todos los empleados se sienten reconocidos. Además, la Transformational Leadership Theory (Burns, 1978)6 sostiene que un verdadero líder inspira a través de su ejemplo, promoviendo un entorno en el que cada miembro del equipo se sienta valorado y respetado.

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La importancia de los pequeños gestos

Recientemente, un compañero de trabajo me dijo: «Karla, extrañé que cuando estornudaba me dijeras salud». Me sorprendió porque no pensaba que algo tan simple tuviera un impacto real. También, otra colega comentó cómo en su llegada a la oficina saludaba y nadie respondía, a lo que le dije que yo también lo había notado, ya que cuando yo llegaba, ella era la única que contestaba mi saludo. Esto me hizo reflexionar aún más sobre la importancia de los pequeños actos en la convivencia diaria.

En un contexto organizacional, el modo en que los directivos interactúan con su equipo influye en el clima laboral. Un saludo inclusivo, como un ‘buenos días’ general, puede fortalecer el sentido de pertenencia y la motivación de todos los colaboradores. Estas pequeñas acciones contribuyen a una cultura organizacional más cercana y respetuosa.

Cómo mejorar como personas y reflejarlo en nuestras organizaciones

Practicar la atención plena: Notar quién está a nuestro alrededor y reconocer su presencia con un saludo o una sonrisa.

Enseñar con el ejemplo: Si eres líder, demuestra interés por todos, no solo por unos cuantos.

Fomentar la cortesía en el trabajo: Crear una cultura donde los saludos y los buenos modales sean una norma, no una excepción.

Revalorizar los buenos modales en casa: Si no lo aprendimos de pequeños, siempre es buen momento para empezar.

Una revolución de respeto y humanidad

No se trata de formalismos vacíos ni de imponer normas anticuadas. Se trata de humanizar nuestras interacciones diarias y fortalecer nuestras relaciones personales y profesionales. La cortesía es una herramienta poderosa que mejora ambientes de trabajo, familias y sociedades enteras.

Si queremos transformar nuestras organizaciones y nuestro planeta, empecemos con lo más sencillo: un «buenos días» con intención real.

Referencias

1 González-Valero, G., Ubago-Jiménez, J. L., & Ramírez-Granizo, I. A. (2024). Análisis de las propuestas educativas basadas en ejercicios con demandas cognitivas para la mejora de las funciones ejecutivas. Revista de Psicodidáctica, 29(1), 25-35. ​Elsevier↩︎
2 Rojas, N. L., Méndez, M. J., & González, C. A. (2021). Evolución del estudio sobre el efecto de la crianza en las conductas prosociales: Una revisión bibliométrica. Revista Electrónica Educare, 25(1), 49-70. Dialnet+1SciELO Costa Rica+1Dialnet+1↩︎
3Turkle, S. (2015). Reclaiming Conversation: The Power of Talk in a Digital Age. Penguin Press.↩︎
4Carr, N. (2010). The Shallows: What the Internet Is Doing to Our Brains. W.W. Norton & Company.↩︎
5Schein, E. H. (2010). Organizational Culture and Leadership (4ª ed.). Jossey-Bass.↩︎
6Burns, J. M. (1978). Leadership. Harper & Row. ↩︎

El comportamiento es un espejo en el que cada uno muestra su imagen.

Johann Wolfgang von Goethe

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Karla Fabiola Barajas Pérez – Doctora en Tecnología Educativa, líder en transformación digital e innovación.
Apasionada por la inteligencia artificial, la educación tecnológica y el poder de las palabras para inspirar y transformar.

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