Tu intuición no está loca… está visionando lo que aún no toca

A veces sientes un llamado. Una idea que aparece sin lógica, pero que no puedes ignorar. Un impulso que nadie más entiende, pero tú lo sientes en el pecho como si te estuviera gritando desde el futuro. Esa es tu intuición. Y créeme, no está loca… está visionando lo que aún no toca.

El mundo te dirá que vayas despacio, que seas “realista”, que primero tengas todo en orden. Pero tú sabes que si esperas a tener certezas, nunca darás el primer paso. Porque lo que estás a punto de crear no existe todavía. Y por eso nadie más puede verlo, solo tú.

Ser visionario no es tener todas las respuestas, es tener la valentía de seguir el camino aunque nadie lo haya recorrido. Es escuchar esa voz que te dice: “sigue”, aunque afuera todo parezca caos. Porque la intuición no habla desde el miedo, habla desde el alma.

Y cuando aprendes a confiar en ella, todo cambia. Las decisiones se sienten livianas, los pasos se vuelven firmes, y cada pequeño logro se convierte en una prueba de que ibas por el camino correcto… incluso cuando nadie lo creía.

Hoy más que nunca, escucha esa voz interna. Esa que te conecta con la vida que viniste a vivir. Porque hay proyectos, empresas, ideas, cambios y caminos que solo existen si tú te atreves a construirlos.

Dicen que una vez, en un rincón del mundo donde los mapas se quedaban cortos, vivía una joven con el corazón lleno de preguntas y los bolsillos vacíos de certezas.

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Cada noche, escuchaba una voz dentro de ella —una especie de susurro suave pero insistente— que le hablaba de un lugar más allá del horizonte. Un sitio que nadie conocía, que no estaba en ninguna brújula, pero que ella sabía que existía.

Un día, decidió partir. Los demás se burlaron:
—¿Y a dónde vas si ni siquiera sabes por dónde se llega?
Ella solo respondió:
—No tengo el mapa… pero tengo el llamado.

Durante su viaje, tropezó con piedras, se perdió entre nieblas, y hubo noches en las que pensó en regresar. Pero cada vez que dudaba, ese faro invisible dentro de ella volvía a encenderse. No lo veía… pero lo sentía.

Hasta que un día, tras muchas tormentas y pasos silenciosos, llegó. No al lugar que había imaginado… sino a uno aún más hermoso. Y comprendió algo que cambiaría su vida para siempre:

El mundo se abre para quienes caminan por fe, no por confirmación.

Lo que sientes no es capricho. Es visión.
Y lo que imaginas, si lo trabajas con compromiso, se convierte en realidad.

La intuición es una chispa de la eternidad que vive dentro de ti.

Deepak Chopra

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Karla Fabiola Barajas Pérez – Doctora en Tecnología Educativa, líder en transformación digital e innovación.
Apasionada por la inteligencia artificial, la educación tecnológica y el poder de las palabras para inspirar y transformar.

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